Copa América: deja un de sinsabor en Colombia
Aunque los estadios ya estaban listos, el país no estaba preparado vivir este evento
Hablar de una Copa América es referirnos a un evento Macro. Un impulsor de crecimiento en la economía, turismo, infraestructura, unidad y hasta imagen de Colombia ante el resto de mundo. Teniendo en cuenta, que son las eliminatorias más duras de todo el mundo futbolístico a nivel de selección. Su público es infinito y la influencia en masas es algo es extraordinario. Todo validando al futbol como deporte madre e impulsor de sentimientos en el ser humano.
Pero que, al transcurrir el tiempo, los caos de violencia tras un paro nacional y las cifras del COVID-19, estaban siendo más fuerte que las ganas del presidente Ivan Duque en querer tapar los problemas con una mano o mejor dicho con un dedo; pidiendo a la Conmebol que aplazaran las fechas mientras él “resolvía” las crisis del país (como si fuera tan fácil).Pero la Conmebol dijo NO a la petición de Colombia de aplazar la Copa América y así, sin más, el país se quedó con las manos vacías después de planear, durante dos años, un torneo que ahora irá a otro país suramericano. El secretario de Deportes de la ciudad de Barranquilla, Gabriel Berdugo Peña dijo que “tras la cancelación de la Copa América se iba un sueño colombiano, el cual día tras día el gobierno lo estaba luchando, y el cual sería una oportunidad que abriría las puertas para la economía: hostelería, restaurantes, transporte, comercios, y demás. lastimosamente por la situación del país se canceló la copa americana, Nos queda un gran escenario, uno de los mejores de Latinoamérica para realizar cualquier evento importante a nivel internacional y de eso, estamos orgullosos”
Lo cierto es que ya no habrá Copa América en Colombia y eso deja, no solo el golpe al ego, que es duro, sino una millonaria inversión en el limbo. El propio ministro de deportes, Ernesto Lucena, explicó que el país invirtió al menos 12.500 millones de pesos en adecuación de los estadios. Y también, la inversión logística, seguridad y otros, ascendería casi hasta los 20.000 millones de pesos.
Aunque según una investigación del portal La Silla Vacía, el gasto fue mucho mayor, tras las inversiones que se hicieron las ciudades, como; Bogotá, Barranquilla, Cali y Medellín, las cuales serían sede principal de la Copa, y la inversión fue más de 42.200 millones de pesos.
Pero el que no conoce la historia está condenado a repetirla. Ese es el postulado de nuestros dirigentes federativos, que al parecer no recuerdan lo que paso en la Copa América del 2001 realizada en este país aun en medio de una guerra violenta frentes los grupos armados al margen de la ley. Una Copa en la que selecciones como Canadá y Argentina se negaron a venir por la profunda inseguridad. Una Copa que se caracteriza por explosiones de carros bombas en ciudades como Medellín, Cali, Itagüí y hasta Bogotá. Una copa que se caracterizó por ser la primera en la que en medio de ella secuestraron al vicepresidente de la Federación, Hernán Mejía Campuzano. ´
Hoy es la realidad es la misma, con los papeles intercambiados. Ahora un gobierno opresor y pueblos vulnerados que no pueden permitir que se realice una copa con el mismo postulado de Pastrana: “Vamos a cambiar las bombas por goles.” Y por esto, el periodista y fotógrafo acreditado por la Copa América, Jimmy Camacho, afirma que “Es necesario enviar un mensaje hacia entes internacionales como la Organización de las Naciones Unidas de toda la realidad que hoy palpitamos en Colombia. Utilizando el futbol como instrumento político no realizando la Copa América, sino dejándola de hacer. ¿Es menester aclarar cómo están todas las personas del país?, ¿No es evidente la realidad de las personas particulares que hacen al final del día que un evento como estos sea exitoso?”
Aunque en las calles los manifestantes son en la gran mayoría jóvenes, y que si pensamos más a fondo uno de los beneficiados seria ellos tras las oportunidades de conexión con otros países. Pero, lastimosamente el sufrimiento por un país que día a día se desangra es más fuerte y grande que un torneo de futbol, el cual, simplemente sería utilizado por el gobierno para tapar la sangre con un balón, y que a la gente se le olvide los cuerpos llenos de sangres que abruman la bandera, y las injusticias políticas que se viven en el país.
Para el pueblo en este momento es mas importante que se resuelva el problema social que se esta viviendo, que un torneo de futbol, que, por supuesto es una oportunidad grande para el país, pero no sería razonable jugarlo si mientras tanto el país se está desangrando porque un gobierno los está matando, y el juego de este torneo en el país, significaría tapar la sangre con un balón de futbol.



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